Las luxaciones constituyen las lesiones traumáticas más severas que afectan a las piezas dentarias. Se producen como consecuencia de impactos de diferente intensidad y dirección, que desplazan al diente en mayor o menor grado de su posición normal.
Las luxaciones son lesiones traumáticas graves que necesitan de una atención urgente y eficaz, esto evita las secuelas postraumáticas y la pérdida de piezas dentarias involucradas con el consiguiente costo biológico, funcional, estético, psicológico y económico para el paciente.
Las luxaciones se clasifican en:
• Concusión
• Subluxación
• Luxación extrusiva
• Extrusión palatinizada
• Intrusión
• Avulsión
Ésta última es la exarticulación completa del diente fuera de la cavidad oral y se la considera la emergencia traumatológica.
Las luxaciones provocan un severo daño en las piezas dentarias, en los tejidos vecinos y los de soporte, en la mayoría de los casos la luxación va acompañada de fractura de alvéolo, de tabla ósea vestibular y en situaciones más serias se produce la fractura de la apófisis alveolar. El hematoma que circunda la lesión es un signo clínico evidente de fractura ósea.
Las luxaciones palatinizadas traban la oclusión normal del paciente, impiden una apertura normal de la boca, por dolor reflejo en la articulación temporomandibular, y es por esto que pueden dificultar la atención inmediata del accidentado, impidiendo una rápida intubación endotraqueal.
Con una maniobra simple, sin necesidad de administrar anestesia, se consigue reposicionar la pieza luxada, se realiza presión por apical en vestibular a la altura del ápice y tracción por palatino en la parte coronaria; de esta forma se destraba el ápice dentario que está desplazado e incrustado en la línea de fractura, así se reubica el diente luxado y se reduce la fractura, se puede hacer morder una gasa al paciente en oclusión normal, más adelante esto se complementa con una férula.
En caso de exarticulación completa del diente (AVULSION), es necesario que todos los agentes de salud conozcan las maniobras del Reimplante.
La pieza dentaria avulsionada se toma por la corona y sólo se lava la raíz (sin cepillar), lavado que se puede hacer con agua o con solución fisiológica, con suave presión digital se reinserta en el alvéolo, se hace morder una gasa y se completa el tratamiento con una férula, esta intervención también se realiza sin anestesia. En caso de no poder efectuar el reimplante se aconseja almacenar la pieza dentaria en leche; de no contar con ésta, se coloca en solución fisiológica. La leche es el mejor medio de almacenaje.
Todos los estudios han demostrado que la rapidez en el Reimplante es el mejor tratamiento para el éxito y recuperación de la pieza dentaria avulsionada (los dientes reimplantados dentro de los 5 a 10' tiene un pronóstico de recuperación de un 85%).